Hace bastante que no escribo, es cierto. Fueron tiempos de cambios. Muchos cambios.
Y son estos cambios los que me motivaron a escribir hoy.
La tempestad apaciguada
23 Jesús subió a la barca, y sus discípulos le acompañaron. 24 De pronto se desató sobre el lago una tempestad tan fuerte que las olas cubrían la barca. Pero Jesús se había dormido. 25 Sus discípulos fueron a despertarle, diciendo:
–¡Señor, sálvanos! ¡Nos estamos hundiendo!
26 Él les contestó:
–¿Por qué tanto miedo? ¡Qué poca es vuestra fe!
Dicho esto se levantó, dio una orden al viento y al mar, y todo quedó completamente en calma. 27 Ellos, asombrados, se preguntaban:
–¿Quién es este, que hasta los vientos y el mar le obedecen?
En mi vida cristiana, podría decirse que tuve muchos momentos como el que los discípulos tuvieron en este pasaje. Ellos, que acompañaron a Jesús y vieron con sus propios ojos los milagros que hacía en la gente, sanación, liberación, multiplicación de panes. Tantas cosas! Y así y todo, una tormenta, y se asustan!
Y en el barco en el que viajaban iban nada menos que acompañados por Jesús. El Rey!
Siento que en nuestro camino de conversión, nos sucede un poco esto. Un día conocemos a Jesús y comenzamos a ver sus maravillas. A algunas personas privilegiadas, el Señor los bendice con un cambio inmediato e instantáneamente son personas llenas del Espíritu de Dios colmadas de fe y fortaleza espiritual.
Otras, entre las que me incluyo, nos toma algo de tiempo que el Señor trabaje en nuestras vidas.
Muchas veces en oración pedí al Señor una transformación. Pensaba justamente en esas transformaciones instantáneas. Sentía que para Dios no era tiempo de acudir a mi pedido porque no sucedía.
Luego una noche, terminando de charlar con Él, me di cuenta que siempre había oído. Que ya había cumplido mi petición, y que de hecho, continuaba haciéndolo.
Si los mismos discípulos, teniéndolo a Jesús en persona, tomo tiempo que fueran transformados, cómo podía pensar que no lo tomaría conmigo!
Cuando pedimos algo en oración al Señor, equivocadamente creemos que lo concederá de la manera en que nosotros creemos, o queremos que lo haga. Sucede que no alcanzamos Su sabiduría para saber tal cosa. Y sus pensamientos no son los nuestros.
Es por eso que aquello que pedimos, debemos confiar con plena fe, que ya nos lo está dando. Porque es así. Esa es Su promesa.
Lo que pasará es que simplemente nos daremos cuenta cuando quizás su obra esté terminando. Porque sus modos, sus maneras quizá pasen inadvertidas a nuestros ojos. Pero ahí están. Como Jesús en la barca de los discípulos, tranquilo. Sabiendo que antes de que ellos acudan a él, la tormenta cesaría.
No estemos asustados como ellos. Estemos en paz de que TODO está bajo su control. Y que cada una de nuestras peticiones nos es concedida para su Gloria.
Y lo mejor que debemos saber. Es que Jesús, sea a como de lugar, nos cambia.
Se lo pidamos o no, inmediata o lentamente, nos cambia.
Y eso es la mejor parte de ser Cristiano!
Señor, te pido que traigas paz a los corazones de tus hijos, que en este día claman a ti por ser transformados. Que sientan en su corazón que a pequeños o grandes pasos, tú ya los estás cambiando. Y que tengan confianza plena, como si estuvieran en esa barca en medio de la tormenta, que Jesús va siempre con nosotros para calmarla. Te doy gracias Señor porque pones el deseo en nuestro corazón de parecernos cada día más a Ti.

Cuanta verdad Ceci! Yo siempre digo q la única medida de comparación para ver cómo voy creciendo debo ser yo mismo. Si me pongo a mirar a los q me rodean o me voy a frustar o me voy a enorgulleser... Así q muy sabias palabras, Dios nos cambia y con cada uno en forma personal!!! Besoooo
ResponderEliminarGracias Jo! Aprendo de tus palabras!
ResponderEliminarExcelente Ce, cuantas veces nos asustamos antes de darnos cuenta que Dios está en todo. Gracias por la bendición de esta palabra.
ResponderEliminarFede
Gracias por contar con vos amigo!
ResponderEliminarDefinitivamente comprendo esa "ansiedad" por llegar a Dios y recibir su toque de varita mágica! ¿y por qué esperamos esto? PORQUE SABEMOS QUE EL PUEDE! QUE ÉL TIENE TODO EL PODER Y LOS RECURSOS para hacer lo que nosotros, después de mucho MUCHO intentar en nuestras fuerzas, no pudimos.
ResponderEliminar¿Cuál es la buena noticia? QUE EL QUIERE HACERLO! (marcos 1:40-41) Ese ES NUESTRO DESTINO! (RO 8:29 "porque a los que Dios conoció de antemano, también los predestinó a ser transformados según la imagen de Su Hijo")
Entonces ¿Qué hacer? Buscarlo, buscarlo incansablemente pero en perfecta PAZ sabiendo que todo va ocurriendo conforme a Su voluntad, la cual es buena, agradable y PERFECTA (no hay mejor opción que lo que Él establece que sea para el hoy)!
Descansando en esta verdad de que como bien vos dijiste, nuestros pensamientos no son como los Suyos y nosotros no conocemos realmente qué es lo perfecto.
Enfoquémosnos en la meta y dejémosle a Dios los mecanismos; descansemos!
Es fantástico que tenags este espacio!
Te envío mis cariños! =) Mañana nos vemos!
Sabias palabras Giu.. Me las quedo y quedan para los lectores que serán de bendición!
ResponderEliminarGracias por tu apoyo y por la generosidad de tu corazón.
Es buenísimo tener una hermana en Cristo como vos!